Espécimen #14 "Yo no soy un maltratador" (Segunda parte)

Continuamos, como prometimos, con la segunda parte de la entrada de este espécimen.

AVISAMOS DE LA CRUDEZA DE LAS IMÁGENES QUE APARECEN A CONTINUACIÓN. EL EQUIPO DE ESTE BLOG NO SE HACE RESPONSABLE DE QUE LAS ACTUACIONES DE ESTE ESPÉCIMEN PUEDAN HERIR LA SENSIBILIDAD DE NUESTROS LECTORES. DE HECHO, SOMOS CONSCIENTES DE QUE LO HARÁN TANTO COMO LO HICIERON CON NOSOTROS.


Aquí es donde detectamos las conductas más peligrosas, misóginas, machistas y victimizantes de este Espécimen Penitas. A partir de aquí queremos disculparnos de antemano si nuestro enfado queda flotando por encima de nuestra habitual ironía de documental.
Esta es la primera ocasión en la que el espécimen en cuestión habla de haber sido maltratado por mujeres. Se presenta ante nosotros como un ser completamente inocente que jamás ha hecho nada malo contra una mujer y que ha sido tratado injustamente por ellas.
Pero no nos dejemos engañar, recordemos que lleva tres conversaciones diferentes con esta víctima, que le ha preguntado por sus hábitos de masturbación, que le ha dicho (literalmente) que quiere masturbarse mientras le hace sexo oral y que ha ignorado por completo cualquier acusación de acoso sexual mientras sigue martilleando a la víctima con una conversación que intenta llevar por donde quiere.

La víctima ha detectado la alta peligrosidad de este espécimen e intenta controlar la situación, pero una vez ha iniciado su búsqueda de compasión absoluta con una victimización extrema, no hay forma de pararlo.
Explica que mujeres horribles lo han "hecho enamorarse" (porque todos sabemos que para obligar a una persona a enamorarse de otra solamente hay que utilizar la técnica milenaria de quetelohascreído), de hecho estas mujeres han sido tan horribles que no solamente lo han obligado a enamorarse a punta de pistola, sino que además lo han obligado a hacerse fotos desnudo. El chico, inocente después de toda esta coacción, no quería perder esas fotografías (no sabemos por qué) por lo que confió en esas mujeres horribles que hasta ahora solamente lo habían obligado a hacer cosas y acabó por enviarles esas fotos.
Después de esto esas mujeres resultaron ser muchísimo más horribles y comenzaron a difundir esas fotografías sin que él lo supiera. A posteriori nos encontramos con un giro de la trama, pues estas horribles mujeres habían mentido sobre su edad.
¿Suena factible? A esta víctima tampoco.
Consejo a lectores: si alguien dice que siempre acaba siendo "el malo" y que siempre "le decepcionan" puedes a) salir corriendo b) no correr pero desconfiar.

Una vez más, el espécimen borra absolutamente todo su rastro, incluyendo las interjecciones. La víctima, armándose de una paciencia infinita fruto de su afán investigador, pregunta. Siente curiosidad por saber si el espécimen cree de verdad las cosas que dice o si es solamente una estrategia.
El espécimen sigue con su estrategia y se disculpa, parece que piensa que el único problema con pedir conversaciones de índole sexual es el hecho de que pudiera mofarse o difundirlas. La víctima insiste en que el problema es el acoso sexual.
La existencia de Especímenes Volteretas no nos es desconocida. No es la primera vez ni será la última que podemos ver cómo, una vez atravesadas las barreras de la sordoceguera y las penitas que algunos de estos especímenes tienen, éstos deciden atacar dando vueltas, buscando confundir a la víctima y señalar a ésta como la culpable. Es curioso, pero estos Especímenes JAMÁS son culpables de nada. Hemos elaborado una hipótesis que no hemos podido confirmar: si un espécimen de estos golpease a alguien delante de 100 personas, buscaría la manera de intentar convencer a todos de que su víctima le hizo más daño con la cara.
De hecho es curiosa esa idea de inocencia que lo rodea. No considera que haya hecho nada malo. Recordamos que ha estado dando la murga de manera constante, que nos ha hablado de lo que le gustaría hacer sexualmente con nosotros, que ha preguntado sobre cuestiones íntimas a la persona y ha invadido su privacidad, pero sigue considerándose inocente.
Porque ha preguntado primero.
Consideramos que la respuesta de la víctima resume también nuestra opinión.
El espécimen se da por ofendido y busca terminar la conversación cuanto antes. Parece ser consciente de que no podrá conseguir nada en esta batalla.
La víctima, que también siente que el final está cerca, intenta lanzar un último ataque final.
Pero, de nuevo, el espécimen lanza otra voltereta distractora lanzando su ataque para señalar a la víctima como culpable: con una gran misoginia interiorizada señala a la víctima como una mujer malvada por actuar de forma poco amable.
Las volteretas continúan pero la víctima, muy enfadada, comienza a ironizar y a atacar ferozmente al espécimen, mostrando que no está precisamente indefensa. 
Aquí comienza otra fase importante: el espécimen afirma no ser un maltratador, pero su argumento es "quien me conoce de verdad sabe cómo soy". Consejo: si te encuentras con un argumento de este tipo a) sal corriendo b) no salgas corriendo pero desconfía. Los seres humanos debemos saber aceptar que tenemos cosas malas y que quien opina mal de nosotros puede tener razón. "Quien me conoce de verdad" y "Quien piensa bien de mí" son son NUNCA la misma gente.
El nivel de enfado de la víctima es mayúsculo y vemos que ella misma le explica sus propias contradicciones y su mal hacer.
El espécimen sigue dando volteretas mostrando que ha sido herido por la víctima y se defiende. 
Consejo: Si te encuentras con el argumento "Que digas lo que quieras, cada uno tiene su opinión" en un contexto como este: a) corre, b) no corras, pero desconfía. No recomendamos demasiado la opción b) en este caso.

El espécimen se está cansando. Ha consumido hasta el último de sus recursos en técnicas y habilidades a su alcance y está contra la pared. Quiere irse y así lo deja claro. No va a permitir que la víctima domine la situación por más tiempo.
La víctima, en su superioridad, hace alarde de su victoria, provocando cierta confusión en el espécimen.
Pero hay algo. Algo extraño, algo que no comprendemos, algo que hace que el espécimen no se marche sin más, sino que siga permaneciendo en el mismo sitio, sin moverse, borrando sus huellas. No se marcha, aunque ya ha dejado claro que es lo que más quiere hacer.
Espécimen y víctima se enzarzan en un duelo silencioso y frío en busca de tener "la última palabra"
Y aquí, lo desconcertante: el espécimen vuelve a las preguntas. No busca la última palabra, sino que, de nuevo, como si no hubiera pasado nada, busca información. La víctima no responde durante unos minutos y el espécimen le envía un punto, busca llamar su atención con más notificaciones.
La víctima corta la conversación definitivamente.

Esta ha sido, sin duda, la más emocionante aventura de las analizadas hasta ahora y podrían sacarse muchas conclusiones de ella. La mayoría las hemos publicado en forma de "consejos", hacemos aquí un resumen:

1. El Instablock es maravilloso, no recomendamos que alargues la conversación ni siquiera con afán científico. Quítate dolores de cabeza.
2. Un hombre que va de víctima y dice que todas las mujeres de su vida han sido malvadas con él es sin duda un Espécimen Penitas o un Espécimen Volteretas: MIENTE.
3. Lo mejor para un Espécimen Sordociego o Martillo es la técnica milenaria del Instablock.



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